Fernando Garmendia Sabater-Olmocelta
El autor, de mentalidad cartesiana y buscador infatigable de la verdad, es reticente a aceptar los conceptos rebelados y los postulados inamovibles heredados. Convencido de que la verdad absoluta no existe, adopta como realidad la evidencia científica y empírica más actual y contrastada, y sobre ella elabora sus propias opiniones y querencias. No tiene inconveniente alguno en modificar sus anteriores conclusiones, si racionalmente observa la inexactitud de aquellas. Con una tendencia innata al cumplimiento de objetivos, cercanos o lejanos, todas las vicisitudes que puedan surgir en el camino le resultan accesorias. Aunque las disfrute o las sufra, no le causan demasiada mella ni modulan el camino hacia la meta. Autor, también, de La Constitución de Las Acelgas, remedo de cualquier constitución o carta magna, en ella, muestra su faceta más social y utilitaria, exenta de tintes acomodaticios, buscando la mayor aproximación posible a la «justicia social natural», sin concesiones a una clemencia desnaturalizadora, que la desvirtuaría.